Disciplina y paciencia, aprendizajes en CPIT

Razones para aventurarse a aprender otro idioma, las hay por montones. Deseos de aprender otro idioma a veces no son tantos. Sí es una necesidad pero cuando se toma la decisión de hacerlo, hay que disfrutarlo.

Aprender un idioma diferente al que uno habla por naturaleza puede resultar tarea complicada, pero también, como todo, puede convertirse en algo sencillo de hacer. Hay que trabajar, con mucha disciplina, diferentes habilidades como la lectura, la escritura, la conversación y la escucha.  Sólo con las clases no es suficiente, hay que  trabajar más, siempre más.

Galerias Momentos que se cruzanDurante la  sexta semana de estudios en algunas de las escuelas de English New Zealand, tuve la oportunidad de llegar a CPIT  Christchurch Polytechnic Institute of Technology, la escuela más grande en la que estudié durante los dos meses de stadía en New Zealand, gracias a la beca de English New Zealand.

La escuela de inglés está ubicada dentro de las instalaciones de un centro educativo que recibe a estudiantes de más de 50 países del mundo y que se caracteriza por su educación en artes y por brindar bacas a estudiantes extranjeros para realizar sus estudios de educación superior.

Por eso, la escuela de idioma fue la mejor oportunidad para acercarme a personas que se estaban preparando para mejorar su proceso académico en la universidad. Especialmente, durante  mi semana de estudio tuve la oportunidad de compartir tiempo solo con Japoneses y un grupo de unos 25 estudiantes de ingeniería  coreanos con los que el plan después de clase era ir a la biblioteca o al centro de estudios para seguir con los lecciones de gramática y pronunciación del inglés.

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Por eso empecé este relato diciendo que para aprender un idioma diferente al nativo hay que trabajar duro, porque ese fue mi principal aprendizaje durante al semana. Los coreanos son personas maravillosas con una determinación increíble para lograr metas.  Y eso fue bueno, porque las cosas se contagian y estar en una escuela en la que estudiar era la meta principal y hacer las cosas bien  el objetivo diario me regaló una bonita regla de vida: ¡planificación, paciencia y disciplina!, una combinación perfecta para el éxito en cualquier actividad. Y no lo saqué de la nada… me lo dijeron los coreanos.

CPIT está ubicada en el centro de Christchurtch, una zona que fue bastante afectaba por al cadena de terremotos que sufrió la ciudad entre el año 2010 y 2011.  Christchurtch es el resultado de una política de colonización programada por miembros del Christ Church College de la Universidad de Oxford, quienes dieron el nombre a la ciudad. El nombre y sus principales tradiciones.

Me contaron que después del terremoto la ciudad no es la misma, y creo que eso se nota en su ambiente bohemio, tranquilo y callado.  La reparación de toda la ciudad, que todavía hoy pareciera estar muy lejos de los próximos cinco años, va a costarle al país la suma de más de 16 billones de dólares neozelandeses.

Es una ciudad muy interesante y eso hace que la escuela tenga también un ambiente muy tranquilo, ideal para estudiar y conocer más de la cultura inglesa combinada con la cultural oriental que chinos, japoneses y coreanos  le han aportado a la ciudad, ya que estos países tienen muy buenas relaciones internacionales con la ciudad y muchos migran para vivir allí.

chirtchurchY digo esto, porque por ejemplo, la casa en la que compartí mi tiempo durante la semana de estudio en Christchurch  fue en al de una familia compuesta por un Kiwi, una japonesa y  su hijo. Junko y David me recibieron como ninguna casa lo hizo y se inmortalizaron en mi mente y en mi corazón con esa familia única que me gustaría que todos tuviéramos.  Fueron días muy tranquilos en Christchurch, poco movimiento físico, pero mi mucho emocional, es una ciudad para el disfrute de la soledad, para recorrer en silencio, para observar la cantidad de graffitis que tiene y hacer guiño a las expresiones de arte que abundan en ella.

Esta escuela fue sin duda una gran lección durante el viaje. No sólo por las excelentes clases de inglés, sino por la dicha de conocer mejor un poco de la cultura japonesa y coreana y acercarme a otras formas de pensar y hacer las cosas, eso para mí es lo más importante de un intercambio académico.

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cpitNota al pie: No puedo sino agradecer a todo el staff de la escuela por el apoyo, acompañamiento y ayuda en mi proceso.  Comparto el correo de Tim Hayashi, el coordinador de marketing internacional de la escuela que no sólo ofrece clases de inglés, sino más de 40 programas en diferentes disciplinas. Tim.Hayashi@cpit.ac.nz

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