Ruta de Las Flores, una ruta de colores en El Salvador

A El Salvador llegué con mi amiga Laura Lazzarino. Ella ya había recorrido centroamérica en el 2009 y el único país  que le faltó en ese momento fue El Salvador.  Nos encontramos en el aeropuerto de nombre largo: <<Aeropuerto Internacional de El Salvador Monseñor Oscar Arnulfo Romero y Galdámez>>, pasamos una noche en la ciudad capital y luego fuimos a buscar los pueblos más tradicionales del país.

A El Salvador se le conoce como el Pulgarcito de Centroamérica por ser el país  más pequeño de la zona, sin embargo, sus 21 mil kilómetros de superficie son muy dignos de recorrer y conocer. Los salvadoreños tienen un dicho: “todo lo podemos hacer desde la capital, San Salvador, en 30 minutos”

Lo anterior se confirma en uno de los recorridos turísticos que hay en el país y que fue el único que realizamos Laura y yo, por cuestiones de tiempo, ya que sólo teníamos cuatro días por este territorio.

La Ruta de Las Flores fue un encuentro con mi capacidad de asombro, paciencia, tolerancia y asociación.  La cultura salvadoreña no está lejos de parecerse a la colombiana. Por supuesto hay diferencias abismales en los procesos políticos, sociales y culturales, pero la cotidianidad, las calles, la comida y la gente se parecen notablemente y eso me gusta. Aunque también me pone a prueba porque es volverme a encontrar con personas que tiran la basura a la calle, conductores de bus que llenan el bus hasta el tope y no piensan en la seguridad de los pasajeros, algunos tramos de carretera abandonados por el estado… Sin embargo en Salvador encontré algo maravilloso que a veces se nos olvida a los colombianos (por supuesto no a todos), afán por ayudar al otro, conocerlo y entenderlo, para poder hablar con él y saber  qué hacer para que su paso por el país sea de lo mejor. 

La Ruta de las Flores Salvador

La Ruta de las Flores Salvador

Este recorrido se convirtió en el mejor pretexto para conocer El Salvador. Para compartir con su gente, comer sus platos típicos, conocer su cultura y participar de su cotidianidad. La ruta atraviesa dos departamentos del oeste de El Salvador: Sonsonate y Ahuachapan. De esos dos departamentos recorrimos varios pueblos: Nahuizalco, Salcoatitán, Juayúa, Apaneca, Ataco y Ahuachapán.

El precio del bus, por trayecto, estaba entre los 25  (una “cora” como lo llaman los locales) y  70 centavos de USD, muchas veces tocaba hacer varios trayectos para llegar de un pueblo a otro, pero nunca superamos el dolar en alguno. Pero realmente el precio de los buses no es lo más llamativo, son sus vendedores lo que en realidad marcan el viaje en un trayecto de bus. Se pueden subir hasta 18 personas a ofrecer dulces, papas y plátanos fritos, frutas, cremas medicinales y hasta mp3, uno que estuve a punto de comprar por 5 USD. 

La Ruta de las Flores Salvador

Este recorrido es un encuentro con la cultura viva y algunas costumbres milenarias. Me cautivo el nombre de la ruta y en realidad esperaba encontrar flores de todos los colores, tamaños y especies durante el recorrido, sin embargo fueron pocas las flores que puede ver durante el trayecto (si lo comparo con la variedad que estoy acostumbrada a ver en Colombia) . La Ruta de Las Flores no es un recorrido floral, pero los colores que se encuentran en las casas, calles, mercados y puestos de comida le hacen competencia al imaginario que evoca su nombre.

La Ruta de las Flores Salvador

La Ruta de las Flores Salvador

Esta ruta ofrece varias opciones para ser recorrida, iniciando por el departamento de Santa Ana se puede encontrar varias alternativas. Hacerla con un carro rentado en sólo un día, también es posible. Otra forma, fue como la hicimos nosotras, empezando por el sur desde Sonsonate hasta atravesar parte de la cordillera llegando a Ahuachapán para luego tomar camino a la frontera Las Chinamas y cruzar a Guatemala.

Aquí está un mapa del recorrido por La Ruta de Las Flores. Esta fue nuestra versión, existen tantas como se quiera y todas van a permitir toparse con lo mejor de EL Salvador. En cada pueblo destacado me detengo para contar un poco sobre él y compartir algunas fotos. Esta es, para mí, la mejor forma de compartir mi experiencia. En el siguiente mapa también hay algo de información sobre Suchitoto, el pueblo más encantador y tranquilo de El Salvador que no hace parte de La Ruta de Las Flores, pero que fue el lugar donde todo comenzó.

One Comment:

  1. Cuando trabajamos en Machu Picchu conocí una pareja de salvadoreños que nos hablaron mucho de su país y nos invitaron a comprobar otras realidades diferentes a la que narran los artículos de violencia y pandillas. Supongo que en eso también nos parecemos. Ojalá algún día podamos seguir la ruta que hiciste, Tefy.¡Abrazote!

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